'Las raíces de la tierra'


El pasado 6 de junio, el Salón de Actos del Ayuntamiento de La Carlota acogió la presentación de la novela 'Las raíces de la tierra' (Seleer, 2014), escrita por el autor local J.J. Mugar. El relato, narrado con un estilo que en muchos pasajes se torna épico, nos muestra la llegada de una familia bávara a la capital de las Nuevas Poblaciones de Andalucía para empezar una vida mejor.
La obra constituye, en palabras de Adolfo Hamer, “la mejor novela que se ha escrito para entender la historia de la colonización carolina de La Carlota”. El historiador quiso destacar, durante la presentación del libro, que este constituye “una herramienta didáctica como pocas para entender la historia de La Carlota”.
Sin embargo, no se trata de la primera novela de Mugar. Nacido en El Arrecife hace cincuenta y cuatro años, su verdadero nombre es Juan Muñoz García. Actualmente reside en Los Algarbes, está casado y tiene dos hijos. Durante muchos años, y debido a motivos laborales, ha viajado por diversos países europeos, entre los que se encuentra Alemania, la tierra de sus antepasados.
A Juan siempre le ha gustado escribir, y prueba de ello son las canciones, recopiladas en dos libros, que ha creado desde los catorce años de edad (algunas de ellas las ha grabado); además, es autor de una novela publicada en 2010, 'Sin la verdad', y de varios relatos breves. Por otra parte, ya está preparando su tercera novela, que también ambientará en La Carlota... eso sí, en una época posterior pero también crucial de nuestra historia: la Guerra Civil.
'Las raíces de la tierra' narra las peripecias y dificultades vividas, durante los primeros años de colonización de La Carlota y sus departamentos, por los protagonistas de la misma. Concretamente, el relato se centra en la familia de Jakob Reiff, oriunda de Constanza (Alemania), cuyos descendientes portan el apellido más frecuente de nuestro municipio, Reifs. Enfermedades, asaltantes, un clima duro y, sobre todo, las hostilidades hacia los nuevos habitantes de estas tierras marcarán las vidas de todos los que han huido del hambre y la guerra en sus países de origen.

Juan, ¿por qué firma sus libros como J.J. Mugar?
Pues nunca me ha gustado poner el nombre completo. Para colmo, mi niño el año pasado trajo un libro a casa en el que el autor se llamaba como yo. También pensé J.J. porque él se llama Juan Jesús.

¿Cuándo empezó a escribir?
Desde los catorce años escribía, sobre todo canciones que tengo en un librito. Por ejemplo, escuchaba una en la radio, y le cambiaba una palabra, las medía y a partir de ahí ya hacía yo otras. Pero lo que es escribir poesía fue a partir de un cursillo que hice en 2010. También antes de escribir la primera novela hice dos o tres relatos.
'Sin la verdad' la escribí en 2010. Se puede decir que es de temática policíaca. Trata sobre la historia de un preso en una cárcel argentina y un amigo que intenta ayudarlo para sacarlo de ahí y demostrar su inocencia.

¿Por qué eligió ese tema?
Pues un día pensé en un matrimonio que aparecía muerto en la cama, asesinado, y una persona que estaba a mi lado me dijo que eso había pasado. Yo había pensado en el caso de los marqueses de Urquijo, que ocurrió durante la dictadura de Franco: pues decidí situar la novela en otra dictadura, en Argentina. Luego, muchos me han preguntado si yo he vivido en Argentina, pero no. Lo que hice fue documentarme: por ejemplo, escribo sobre el paisaje o los animales que hay allí. También intenté meterme en la piel del que está condenado a muerte; y luego, la historia se centra en los comentarios de los que están fuera sobre el que está dentro.

¿Cómo surgió la idea de escribir 'Las raíces de la tierra'?
Yo ya estaba dándole vueltas al tema, y Julio [Sánchez] me hablaba de Adolfo [Hamer], el historiador, que yo no conocía en persona. Yo leía lo que publicaba en los periódicos y a mí me fascinaba, estaba deseando que apareciera otro para ver qué escribía en el siguiente, a ver si aparecía el apellido de mi familia... Pues hablando con Julio sobre él, comentamos que yo podía hacer una novela sobre los colonos y, por cabezón, la he hecho.

¿Cómo eligió a los personajes y a los protagonistas?
Un día llamé a Adolfo y él me preguntó sobre qué apellido iba a escribir. Mi padre era Reifs y mi abuelo Wals; yo ya tenía mucho escrito, pero hablando con él pensé que podía utilizar los nombres verdaderos, los de personas que de verdad llegaron aquí. Elegí Reifs por ser de mi familia.

¿Dónde viven ellos dentro del territorio de La Carlota?
Pues eso es real. Sobre Jakob Reifs no hay nada en el archivo de La Carlota. Después de escribir el grueso de la novela esperaba encontrar allí algo sobre las costumbres, las comidas que hacían... pero no hay nada.
Sin embargo, Adolfo me consiguió una hojita en la que aparecía de dónde partieron los Reiff, los hijos que traían (ponía que venían con dos hijos varones y una niña), la finca que les cedieron en el Arrecife (que era la número 89), la edad que tenían... De esa hoja he tenido que sacarlo todo.
Luego, un primo mío que estuvo trabajando en el Ayuntamiento y que sabe mucho sobre los colonos fue quien me explicó que esa familia dejó dos hijos allí... y eso sí que es triste. No está en el papel ni se sabe si es cierto, pero el abuelo de ese hombre vivió hasta los cien años y murió hace treinta o cuarenta: a él también le contarían historias de la familia... por eso creo que puede ser real. En la novela he puesto que deciden dejar a los dos hijos pequeños y voy haciendo comentarios recordándolo.

Esa parcela, ¿donde está situada?
Yo lo he puesto como que es el sitio exacto donde me he criado, para indicar que la familia ha ido heredando la suerte inicial. Pero mi padre ya tenía 6 fanegas, cuando le dieron 28 a los colonos. Para estar totalmente seguros habría que comprobar el catastro, pero yo he puesto que es esa porque allí sigue habiendo Reifs.

¿Qué elementos han sido totalmente recreados en la novela?
La verdad y lo imaginado van mezclados. Pero escribí cosas imaginadas y, al hablar con Adolfo, me dijo que estaban escritas tal y como habían pasado, o que fueron incluso peores en realidad, más crueles. Leí que habían matado a un colono que iba a Écija a moler el grano, pero he tenido que inventar cómo lo cogieron, lo mataron, lo que hablaron... todo eso de mi imaginación, pero el hecho fue real.
Adolfo también me corrigió fechas: por ejemplo, yo puse que llegaron en 1767, pero esa fue la fecha en la que firmaron su partida. Y a mí me interesaba escribir que habían llegado ese año para poder contar un año más sobre el protagonista, pero Adolfo me dijo que llegaron en 1768.
Además, algo que es muy duro, me dijo que llegaban los ecijanos, sobre todo en Los Algarbes, y saqueaban todo, violaban a mujeres... a partir de ahí inventé que los colonos hacían asambleas para unirse, porque la situación no podía seguir así.

¿Sobre qué tratará su próxima novela?
La tercera tratará sobre la historia de un descendiente durante la Guerra Civil... ¡pero no quiero escribir solo de La Carlota! Prometí escribir tres novelas y las tengo que acabar (risas). Después, espero poder seguir, me gusta escribir.

¿Qué siente al escribir?
Me emociono cuando escribo, y no puedo dejar de hacerlo. Muchos hablan de inspiración, pero yo simplemente tengo cosas en mente y las escribo, aunque no puedo tanto como quisiera, ¡hay que ganarse la vida!