Salud recuerda la importancia de extremar las medidas de higiene para prevenir las toxiifencciones alimentarias

La Delegación de Igualdad, Salud y Políticas Sociales ha recordado la importancia de extremar las medidas de higiene para prevenir las toxiifecciones alimentarias, especialmente en esta época del año. El concepto de enfermedad transmitida por alimentos, o toxiinfección alimentaria, engloba a aquellas enfermedades que se ocasionan al consumir alimentos o bebidas contaminados.
Se han descrito más de 250 enfermedades diferentes que pueden ser transmitidas por los alimentos, las cuales pueden transmitir una serie de peligros que se agrupan en peligros biológicos (bacterias, virus, parásitos y priones), peligros químicos (pesticidas, dioxinas, metales, biotoxinas, etc) y peligros físicos (isótopos radiactivos).
De forma general, la enfermedad puede estar causada por la ingestión de bacterias o virus vehiculados en el alimento (infección), o de toxinas producidas por aquellas previamente formadas en el alimento (intoxicación), o por formas parasitarias en fases concretas de su ciclo evolutivo (infestación). De todos éstos, los más frecuentes son las enfermedades que se producen por la ingestión de alimentos contaminados por agentes biológicos o sus toxinas.
En este sentido, hay que aclarar que los microorganismos son seres vivos, es decir, necesitan que el alimento que les sirve de vehículo y de hábitat les brinde unas condiciones favorables: disponibilidad de nutrientes, temperatura adecuada, entorno no agresivo (condiciones de acidez, salinidad, humedad). En definitiva, convertirán un alimento inocuo en un producto peligroso y en este sentido recuerda que la contaminación microbiana, incluso elevada, no tiene por qué manifestarse en el deterioro del alimento, por lo que una buena apariencia no es siempre signo de inocuidad.

Consejos para prevenir
Para prevenir una toxiinfección alimentaria es importante mantener la limpieza. Para ello, existen una serie de consejos sencillos como lavarse las manos antes de preparar alimentos y después de ir al baño; lavar cuidadosamente todas las superficies y el menaje usado durante la preparación de la comida; proteger los alimentos y la cocina de insectos, mascotas y otros animales; y guardar los alimentos en recipientes cerrados.
En cuanto al almacenaje de alimentos, también es útil separar alimentos crudos y cocinados para evitar la contaminación cruzada y no usar los mismos utensilios (cuchillos, tablas) para manipular o cortar alimentos crudos y cocinados. Conservar los alimentos en recipientes separados para evitar el contacto entre crudos y cocinados.
En lo referente a la elaboración de platos, es importante cocinar o guisar los alimentos completamente, y evitar que los alimentos queden crudos por dentro, especialmente la carne, el pollo, los huevos y el pescado. Además, hay que asegurarse que las sopas y guisos alcanzan la temperatura de ebullición y recalentar bien la comida cocinada (los microorganismos se eliminan a temperaturas superiores a 70 grados).
Por otro lado, también es recomendable mantener los alimentos a temperaturas seguras: no dejar los alimentos cocinados a temperatura ambiente; almacenar en refrigeración lo más pronto posible los alimentos cocinados y los perecederos; los alimentos para niños deben de ser consumidos inmediatamente; No descongelar a temperatura ambiente, sino en la parte baja de la nevera.
Y por último, también es importante usar agua y alimentos seguros: agua potable para lavar la fruta y la verdura y no consumir alimentos después de su fecha de caducidad, ni leche no procesada (mejor pasteurizada o esterilizada).

Datos de Córdoba
Los factores que determinan la aparición de un brote son también muchos, principalmente debidos a prácticas de manipulación, lo que obliga a no bajar la guardia en la vigilancia y control de estas enfermedades.
Dentro del ámbito de la Consejería de Salud, el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Andalucía detecta, analiza, interviene y registra los brotes producidos por enfermedades transmitidas por alimentos que se declaran en nuestra comunidad autónoma. Así, en el año 2017 se declararon 17 brotes en la provincia de Córdoba en el ámbito comunitario con 198 personas afectadas. En lo que llevamos de año, se han declarado 8 brotes, con un total de 84 personas afectadas.
Hay que seguir vigilando y actuando rápidamente ante la aparición de un brote, ya que esto ayuda a detectar y eliminar las causas y con ello prevenir nuevos casos. Además, durante todo el año se mantiene el control oficial de las condiciones higiénico-sanitarias de los establecimientos, con objeto de adecuar los establecimientos a la normativa sanitaria en vigor y difundir las buenas prácticas de manipulación. Durante 2017 se realizaron 6.716 inspecciones y 328 supervisiones en los establecimientos alimentarios de la provincia de Córdoba.