Verdades Colectivas

Esta crisis es una monumental estafa, en la que los culpables y responsables “Los de arriba”, han sido rescatados y ayudados, mientras que los de abajo tienen que padecer los efectos de la crisis y de las políticas aplicadas para intentar salir de la misma.

Estas políticas ya se aplicaron en países como Argentina, y fueron y son terroríficas para los ciudadanos, especialmente para los más débiles, “pá los de abajo”.
Recortes y más recortes. ¿A qué intereses obedecen las medidas?. A los banqueros, a los grandes tiburones que se han enriquecido con la cruel especulación.

El ladrillazo ha sido una gran paella, unos prepararon el fuego, otros los ingredientes, y cuando llegó la hora del reparto unos reciben cucharillas pequeñas, otros cucharas, otros cucharones, aquellos otros cazos, y algunos hasta cubos!. Mientras los de arriba se han beneficiado de los años de crecimiento y ahora no padecen en absoluto la crisis, los de abajo han sufrido y sufren años de estancamiento o retroceso y además tienen que pagar una crisis que no es suya.

De vergüenza que el hombre 3º más rico del mundo, Warren Buffet diga que paga menos impuestos que algunos de sus trabajadores y pida pagar más!.

Volviendo a las verdades colectivas, ¿Quién no recuerda cuando algunos decían, la vivienda nunca baja?. Hay casos en los que una verdad colectiva aún siendo una creencia popular sin base lógica, puede llegar a modificar la realidad por la obstinación de sus defensores.

El caso de los tulipanes en Holanda…. La burbuja de la muerte, dijo, la burbuja especulativa. Muchos confundieron el precio de un producto con el valor real de una cosa, tal como decía D. Antonio Machado. Que haya imbéciles dispuestos a comprar un tulipán al precio de un cortijo no significa que el tulipán lo valga. Pero si encontramos miles de personas dispuestas a hacerlo… ¿qué pasa?. Pues exactamente lo que ocurrió en el siglo XVII en Holanda, en una de las primeras burbujas especulativas documentadas de la Historia!

Respecto a la compra de vivienda, la situación llegó a límites insostenibles, me pregunto ¿qué nos arrastró a comprar viviendas y a consumir como si no existiera un mañana?. La cosa es muy sencilla, la promesa de un futuro próspero, que el dinero no valía nada, que no interesaba vivir de alquiler, que ibas a un bando a pedir un crédito y te decían “si no querías dos”, y así, por obra y gracia de los bancos y de los del ladrillazo llegó EL BURBUJÓN INMOBILIARIO!!, y una deuda del copón que ahora nos reclaman.

COFIDIS, EL DINERO EN TUCASA! 100.000 € al instante, sin pedirte explicaciones, maletines de dinero volaban que daba gusto… que le pregunte a … en fin. España se forró de cemento y se acabó la década prodigiosa, esa que dio lugar a tantas burbujas y burbujitas que podríamos bautizarla como la década Freixenet.

Creo que ha llegado la hora inexcusable de proteger a las personas que pierden sus casas, hay que ayudar a los estafados por la banca y hay que ir a las oficinas de empleo a nutrir la base social haciéndoles ver a los parados que nosotros somos ellos y que ellos somos nosotros. Ojalá viéramos el país caminando hacia el bienestar de sus ciudadanos, pero creo que la crisis va para largo, se están aplicando las reformas que más incrementarán la frustración social, como los recortes en sanidad, educación, el empleo, las condiciones laborales, la reforma de las pensiones y las privatizaciones, etc.

¿Pondremos límites a todos aquellos que se han enriquecido salvajemente provocando la mayor crisis financiera global en la historia de la humanidad?. Luchemos para que triunfe la ética y la decencia!!.

José Luís Prieto Ríder