Hacer sentir al público desde un escenario


El bajista Rafa Gómez ha sido testigo excepcional y partícipe de los primeros años de rock en nuestra provincia. Empezó en el mundo de la música hace treinta y cinco años, con una actuación en directo para 'Radio Córdoba', y al poco tiempo fundó su primer grupo. Tras un parón de casi dos décadas, ha vuelto con 'Alcazaba Rock', una banda con la que llevan al público los grandes himnos del rock andaluz. Natural de Córdoba, reside en El Rinconcillo desde hace tres años junto a su mujer y sus cuatro hijos, pero vive desde hace quince en La Carlota, pueblo en el que actuó por vez primera en 1970.

Rafa, ¿cómo empezaste en esto de la música?
Mi primera actuación fue con catorce años, cuando canté Congratulations, de Cliff Richard, en la radio, en el año 68, con un gran compañero y amigo, Fernando López, 'Randy'. Él era el bajista de 'Expresión' y 'Mezquita'. Los dos cantamos una versión de esa canción en español en un programa que se llamaba CR68, por Calzados Rodríguez, que era el patrocinador. Ese año, llegamos a la final en el teatro Duque de Rivas, y creo que quedamos segundos, si mal no recuerdo. Pero no me gustaba como sonaba mi voz. Empecé a tocar el bajo en el 70, año en que formamos 'De pie en la vida' con Aurelio Amén a la guitarra, Marcelo Redondo a la batería, y de cantante estaba Manuel Martínez... casi todos de Valdeolleros. Manolo se tuvo que ir a la mili, luego formó un grupo que se llamó 'Retorno' y ya a partir de ahí 'Medina Azahara', y le fue fantástico. Nosotros continuamos con música de baile, íbamos como orquesta.
Por entonces estuvimos una temporada con la orquesta de José Rafa, él era el guitarra de 'Expresión'; por cierto, hicimos una grabación de ocho o nueve temas en Málaga y quedó un trabajo muy curioso. Casi todas las canciones eran de José Rafa con arreglos que hacíamos todos.
Luego, pasé unos años con 'Oriente Azul', un grupo de Fuente Palmera que fue los inicios de Alcazaba. Luego, continué en 'De pie en la vida' con diferentes cantantes, y seguimos a partir del 82 con gente más joven hasta el año 89; precisamente esa gente joven forma hoy 'Fusión', de lo mejor que se ve en directo.
En el 89 lo dejé y he estado durante veintiún años fuera de la música, tiempo para criar a mis cuatro hijos (risas). Hace cuatro años empezamos de nuevo con Alcazaba haciendo rock andaluz, y ya hemos dado un montón de conciertos.

¿Qué canciones hacéis?
Básicamente, temas de Triana, Alameda y Medina Azahara. También algunos que compusimos con nuestro cantante; pero básicamente los himnos del rock andaluz: El lago, Abre la puerta, Paseando por la Mezquita, Necesito respirar...

¿Cuáles han sido vuestras principales actuaciones, con Alcazaba y con otras formaciones?
En Palma del Río estuvimos en una gala benéfica para recoger alimentos; luego, hace dos años estuvimos en Radiolé con toda la gente que había grabado discos en prueba e hicimos una hora en directo ante más de 5.000 personas en Palma del Río, fue una de esas actuaciones que te gusta hacer: buen montaje de sonido y luces, pantallas led... fantástico.
Pero actuaciones importantes hemos tenido muchísimas. En el año 80 hicimos trece o catorce galas con el Dúo Dinámico, tuvimos la suerte de actuar juntos, convivir juntos... Manolo y Ramón eran una gente extraordinaria. Recuerdo una feria de Martos, donde tocamos ante más de diez mil personas junto a Alberto Cortés y el Dúo Dinámico. Hemos tocado con Juan Pardo, Ángela Carrasco... con gente que en el año 80 estaba en primera fila. Nosotros íbamos como orquesta-atracción, tocábamos con un sonido muy bueno basado en un repertorio muy selecto: Dire Straits, Police, grandes temas con mucho de español también.

¿Qué otros planes tenéis?
Vamos a mantener el rock andaluz, pero además ahora tenemos la suerte de contar con dos voces: una más para este estilo y otra más para el rock español, más pop, más latina. Queremos hacer un doblete: llevar el rock andaluz y complementar con pop y rock latino.

¿Cuáles son los grupos que más te marcaron?
Beatles, en primer lugar, sobre todas las cosas. También Deep Purple, Led Zeppelin y Jethro Tull. De hecho, en una de las primeras formaciones de 'De Pie en la vida' tuvimos un flautista y hacíamos versiones de Jethro Tull. También alucinamos con lo primero que vino de Pink Floyd... De hecho, llegamos a hacer un concierto solo de Pink Floyd en el cine de verano de La Victoria que había por entonces; conseguimos un sonido bastante aceptable para la época, estamos hablando de 1980.

¿Cómo aprendiste a tocar el bajo?
He sido autodidacta.

¿Has compuesto algún tema?
Hice una canción que hemos tocado varias veces en directo. La presenté en el festival de Conil en el año 77 y se llevó el primer premio a la mejor letra: se llamaba 'La señora Democracia'. Y la quiero incorporar de nuevo, he hecho una versión más rockera, con más fuerza.

¿Con qué apoyos has contado a lo largo de este tiempo como músico?
Pues casi siempre nos hemos buscado la vida nosotros. Pero por ejemplo tuvimos el apoyo del director de Radio Córdoba, Don Federico Algarra, que nos llegó a ceder una sala de la sede para ensayar con 'De pie en la vida'; nosotros, en compensación, le hicimos un programa de música diario en directo de una hora que se llamaba Discorama. De ahí salimos para Madrid para hacer una grabación, pero aquello se truncó.

¿Qué dificultades has encontrado?
El principal problema es que se ha perdido el directo, y lo que se cobra por actuación, con los gastos que conlleva una orquesta, no está pagado. La gente se ha acostumbrado a escuchar la música hecha por una máquina, un disco; pero eso que transmite el grupo cuando está arriba, esos músicos en directo... Ahora, incluso las orquestas van con playback en todo, menos las voces, y la gente ya se está cansando; pero para escuchar música en directo hay que pagar, y está muy mal pagado. Ese es el gran problema de la música. Yo, tras volver a dedicarme a esto me he sorprendido porque la gente está cobrando...¡la mitad de lo que se cobraba en 1980!

¿Cómo fue la vuelta a la música?
La verdad es que al principio me costó un poquito, no es lo mismo tener treinta años que a partir de los cincuenta... pero el corazón sigue siendo el mismo, y es el que manda. Cuando te subes a un escenario y ves que a la gente le transmites, te conviertes en un tío de dieciocho años.